jueves, 18 de marzo de 2010

Las ikastolas ya son trilingües

15-3-2010

Las ikastolas ya son trilingües

Directores y profesores de la red de ikastolas comparten con DIARIO DE NOTICIAS DE ÁLAVA el proyecto lingüístico que aplican a sus centros; un modelo que da prioridad al euskera pero en el que el inglés es también lengua vehicular.
Sorprendidas han recibido las ikastolas la propuesta que ha lanzado el Departamento de Educación para iniciar un proyecto de experimentación trilingüe en las aulas vascas. Sus centros llevan cerca de dos décadas trabajando con el inglés como lengua vehicular, por lo que el plan ideado por el área que dirige Isabel Celaá no les suena a nuevo.
En la actualidad, el 99% de los centros adheridos a la Confederación de Ikastolas tiene completamente implantado este marco lingüístico, en el que la lengua extranjera es empleada por los alumnos para aprender distintas materias curriculares. La característica que diferencia a este modelo trilingüe respecto a otros, como el que el Gobierno Vasco pretende implantar, es que el euskera tiene un tratamiento prioritario.
Fue en los años 90, coincidiendo con la anterior reforma lingüística, cuando las ikastolas vieron la necesidad de darle un "empujón" al bilingüismo y de reforzar el inglés tras comprobar que los resultados no estaban siendo los esperados. "Se realizó una planificación lingüística con el euskera como eje a partir del entorno sociolingüístico de cada centro", explica Itziar Elorza, responsable del proyecto lingüístico de la Confederación de Ikastolas. Fue entonces cuando nació el proyecto Eleanitz, que se empezó a aplicar por primera vez en doce centros a lo largo del curso 1991-1992.
De acuerdo al plan, las ikastolas empiezan a impartir inglés desde los cuatro años, primero como asignatura -hasta tres horas semanales en Primaria- y más adelante como lengua para tratar otras materias. En 3º y 4º de la ESO, de hecho, todos los alumnos reciben los contenidos de Ciencias Sociales en la lengua extranjera. En el cómputo global, se calcula que los alumnos reciben el 12,12% de la formación en inglés, el 75,19% en euskera y el 8,86% en castellano. El tiempo restante, el 3,8%, lo dedican al aprendizaje del francés.
Una de las primeras ikastolas en participar en este plan fue la de Laudio. Su director, Luis Javier García, cuenta cómo al principio, cuando la Confederación les propuso la idea, surgieron "recelos" tanto entre los profesores como entre los alumnos. "Reforzar el inglés suponía detraer horas de euskera" -recuerda el director-, en un centro en el que buena parte de sus alumnos tienen como lengua materna el castellano.
Con el tiempo, y no sin esfuerzo, los docentes se fueron reciclando y se confirmó lo que los expertos pedagogos ya habían anunciado: el aprendizaje de la tercera lengua no merma las capacidades del alumno ni en euskera ni en castellano, todo lo contrario. En vista del éxito, se decidió ampliar el proyecto a la ESO para que al menos una asignatura fuera impartida en esta lengua. "Fue otro momento crítico, ya que obligó a hacer una reflexión metodológica de la asignatura de Geografía e Historia, ya que no se podía enseñar de la misma forma que en euskera", explica García, que insiste en que hubo que emplear nuevos recursos didácticos en las aulas.
La ikastola de Laudio asumió el proyecto Eleanitz prácticamente como una obligación moral. "Teníamos que formar alumnos euskaldunes capaces de abrirse al mundo", explica. Este objetivo es compartido también por la ikastola Lautada de Agurain, una de las últimas en sumarse al proyecto. El que hasta el año pasado fuera centro de la congregación religiosa de las Hermanas de la Providencia, se encuentra en pleno proceso de transformación para implantar el modelo D en todas sus aulas y para reforzar también el inglés. Acaban de comenzar pero están convencidos de que el esfuerzo invertido empezará a dar en breve sus frutos. "Estamos implantando una nueva metodología para que los alumnos, más que como asignatura, aprendan el inglés usándolo en sus vivencias", explica Jesús Mari Urbegain, profesor de la ikastola.
Por el momento, el proyecto Eleanitz ha demostrado que los resultados están siendo satisfactorios. Durante la evaluación que año a año, en colaboración con la UPV, se fue realizando a los primeros centros que participaron en el proyecto piloto iniciado en 1991, se extrajo como conclusión que el 70% alcanzaba un nivel de inglés cercano al B2, que se considera como avanzado.
En la actualidad, 44 ikastolas participan de este proyecto, aunque desde la Confederación recuerdan que antes de implantarlo definitivamente en toda la red se han concretado bien los pasos a seguir, y se ha llevado a cabo un proceso de experimentación que ha durado 13 años. "Hay que pensárselo muy bien antes de hacer planteamientos generalizados; las chapuzas pueden ser peligrosas", asegura Itziar Elorza, en referencia al marco trilingüe que ha ideado el Departamento de Educación. Dicho plan, que empezará a aplicarse el próximo curso en un total de 40 centros públicos y privados, establece un mínimo de cinco horas semanales para euskera, castellano e inglés.
Sin embargo, desde las ikastolas insisten en que no hay "una receta para todos los centros". Por ello, creen necesario que Educación establezca unos objetivos finales que cada alumno debe alcanzar en cada idioma al finalizar la ESO. "A partir de ahí cada centro que haga un diagnóstico y que diseñe su propio proyecto lingüístico para llegar a esos límites", concluye Elorza. (Diario de Noticias de Álava)

lunes, 15 de marzo de 2010

Las aulas de inmigrantes son un "paso atrás", reprocha el Síndico

12-3-2010

Las aulas de inmigrantes son un "paso atrás", reprocha el Síndico

Ribó insta a fijar un plazo máximo de estancia en los EBE

Las aulas separadas para alumnos inmigrantes abiertas fuera de los centros ordinarios no segregan, pero "podrían no ser consideradas necesarias" y "parece que representen un paso atrás en la normalización de la acogida del alumnado inmigrante en el sistema educativo." Así lo asegura el síndic de greuges, Rafael Ribó, que ha concluido una actuación de oficio que abrió hace dos años sobre estas aulas.

No hay segregación, pero puede haberla "sin una regulación adecuada", afirma

La Generalitat creó entre 2008 y 2009 tres espacios de bienvenida educativa (EBE) para acoger temporalmente a los alumnos con dificultades tanto en catalán como en castellano antes de pasar a los centros ordinarios. Vic, Reus y Cornellà han abierto estos espacios.
El Síndic hace varias consideraciones críticas sobre los EBE. La primera es que la tarea que hacen "se solapa" con la que ya desarrollan las políticas de acogida municipal y las aulas y los planes de acogida de los centros escolares. La segunda consideración crítica que Ribó traslada al Departamento de Educación sobre los EBE es que "en estos centros los recién llegados no tienen contacto con niños ya escolarizados" (autóctonos o no). Aun así, recalca Ribó que, debido a que los alumnos están en ellos poco tiempo, "no puede hablarse de segregación".
Ribó cree que hay que potenciar las propias aulas de acogida para inmigrantes y personas con necesidades educativas específicas que ya existen dentro de las escuelas. "Ésta es la medida más eficaz desde el punto de vista de la integración escolar y social del alumnado inmigrante y desde la perspectiva de la garantía de la igualdad de oportunidades educativas", añade.
El Síndic de Gregues critica que no se haya fijado "la duración máxima" de estancia en los EBE (aunque no rebasa los dos meses en la práctica) e insta al Departamento de Educación a que establezca el tiempo máximo de permanencia y a que informe sobre la voluntariedad de ir a estos centros. También insta el Síndic a fijar la ratio máxima por profesional y la titulación exigida a éstos. "Sin una regulación adecuada, los objetivos de estos centros podrían desvirtuarse en la práctica y volverse verdaderos espacios de segregación escolar", dice.
Otro extremo que debería evitarse es que algunos "alumnos sin necesidades educativas específicas que llegan [a los EBE] con el curso avanzado pospongan su incorporación al sistema hasta el curso siguiente para evitar la complejidad que representa para los centros escolares gestionar la integración de un alumno al grupo de clase a medio curso".
El Síndic de Greuges cuestiona también la conveniencia de que, ya desde el inicio del curso, los EBE funcionen con niños que han llegado al municipio a medio verano y que podrían ir directamente a las escuelas. (El País)

Un tercio de los españoles reconoce que no sabe inglés y sólo el 8% estudia un idioma extranjero

11-3-2010

Un tercio de los españoles reconoce que no sabe inglés y sólo el 8% estudia un idioma extranjero

El inglés sigue siendo el idioma extranjero más apetecible con un 68,4%, seguido del francés con 7,8%, alemán 5,3%, italiano 3,9%, portugués 2,4%, Chino y Árabe con un 1,9%

Madrid. (Agencias).- Dos tercios de los españoles (63,1%) admite que no sabe ni hablar ni escribir en inglés, mientras que el 7 por ciento dice que solo lo lee y el 6,4% que solo lo escribe, según los datos del último barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), correspondiente al mes de febrero. Por el contrario, el 23 por ciento de los encuestados asegura que es capaz de hablar y escribir en inglés.
La encuesta, realizada a partir de 2.491 entrevistas, muestra asimismo que sólo el 8,3 por ciento de los españoles está estudiando un idioma extranjero, de los cuales la mayoría está aprendiendo inglés (68,4%), seguido del francés (7,8%), alemán (5,3%), italiano (3,9%), portugués (2,4%), Chino y Árabe (1,9%).
La mitad de las personas que están estudiando un idioma señala que lo hace porque lo necesita para su trabajo, mientras que un tercio afirma que "le gusta aprender idiomas". Por otro lado, la mitad de los españoles manifiesta que, si tuviera la oportunidad, aprendería inglés.

El paro sigue en máximos históricos como preocupación ciudadana

De otro lado, la preocupación de los ciudadanos por el paro sigue en máximos históricos, al ser citado el desempleo en el último barómetro del CIS como el mayor problema por el 81,8 por ciento de los españoles, cada vez más inquietos por su clase política, que sube al tercer puesto, y también por el futuro de sus pensiones.
Tras el paro, que en el anterior barómetro había alcanzado, con un 82,7 por ciento, el récord de la década, los encuestados mencionan la economía, con un 47,8 por ciento, mientras a gran distancia quedan la clase política y los partidos, que considera un problema el 16,8 por ciento, cuatro puntos más que en enero.
Justo una semana después de que el Gobierno anunciara su propuesta de prolongar la edad de jubilación hasta los 67 años, un 7 por ciento de los españoles consultados por el CIS dicen que las pensiones son uno de los problemas que más les afectan personalmente, cifra que antes no llegaba ni al 1 por ciento.
El barómetro de febrero apunta también que el pesimismo sobre la situación económica del país ha crecido entre los españoles, puesto que el 78,0 por ciento ve la situación "mala o muy mala" frente al 72,4 por ciento del anterior estudio.
A la par, se percibe de forma más negativa la situación política, que si en el barómetro de enero era "mala" o "muy mala" para el 53,5 por ciento, ahora lo es a juicio del 57,4 por ciento de los encuestados, según este sondeo, realizado entre el 5 y el 14 de febrero a 2.491 ciudadanos. (La Vanguardia)

viernes, 12 de marzo de 2010

"Estamos demasiado centrados en los conocimientos a corto plazo"

10-3-2010

«Estamos demasiado centrados en los conocimientos a corto plazo»

Xavier Roegiers, Profesor de la Universidad de Lovaina

El experto belga considera que hay que ser más concreto a la hora de enunciar competencias

Doctor en Ciencias de la Educación y profesor en la Universidad Católica de Lovaina, durante más de 20 años consultor en ingenieria de la educación y la formación y titular de un apabullante currículo, intervino ayer en la primera sesión de las XVII Jornadas Pedagógicas que Ikastolen Elkartea desarrolla estos días en Vitoria, analizando desde una perspectiva realista y no exenta de sentido crítico la enseñanza basada en competencias, la supuesta panacea que han traído las últimas reformas educativas.
- Llevamos años oyendo hablar de competencias, pero no sé si los no especialistas tenemos muy claro qué son...
- Ha habido tantas interpretaciones y tantos enfoques de la educación basada en competencias que, ciertamente, hoy en día cuando se habla del tema entramos en una especie de nebulosa.
- ¿Cuál es su enfoque?
- Un enfoque contextualizado, porque no creo que se pueda ver la educación de una manera común para todos los sistemas educativos, y pragmático, porque no creo que la escuela se pueda cambiar de golpe, sino progresivamente. También es una aproximación política, porque para mí no tiene sentido reflexionar sobre un enfoque curricular si no se piensa en la eficacia y, sobre todo, en la equidad del sistema educativo.
- Su conferencia se centró en la evaluación. ¿Ese ese uno de los aspectos más complicados de la educación basada en competencias?
- Depende de lo que se entienda por competencia. Si una competencia es buscar información o respetar el medio ambiente o ser capaz de trabajar en equipo -es decir, eso que se llaman las competencias transversales-, está claro que nadie sabe muy bien cómo evaluarlas. Yo soy más partidario de utilizar enunciados de competencias que, sin renunciar a la complejidad, sean concretos y evaluables.
- ¿Es ese el enfoque que da a las competencias en su propuesta de pedagogía de la integración, que ha desarrollado en varios libros?
- Sí, en principio se basa en el desarrollo de las competencias básicas, y la integración está vista en el sentido de que los alumnos movilizan sus conocimientos, así como su saber hacer, para resolver situaciones complejas. Además, no es una aproximación que se dirige sólo a algunos profesores o algunos alumnos, sino a la totalidad de los mismos. Es muy exigente para el sistema educativo, pero está dando buenos resultados.
- En su visión, ¿se puede hablar de un equilibrio entre conocimientos y competencias, de manera que el sistema no produzca competentes ignorantes o, en el otro extremo, sabios incompetentes?
- Hay que verlo como un equilibrio dinámico, porque el equilibrio que podría ser deseable hace unos años no tiene que ser por qué serlo en la actualidad. Me interesa mucho todo lo relativo a la adquisición de herramientas que permiten al alumno aprender a tener perspectiva, a ser crítico, a argumentar, a ser reflexivo... Estamos demasiado centrados en conocimientos a corto plazo que se consumen rápidamente y no permiten ir muy lejos en la reflexión. Creo que estamos asistiendo a un cambio de paradigma. Venimos de uno en el que los saberes y la cultura eran la finalidad primera de la educación, y vamos hacia otro que es el de la acción combinada con la reflexión, en el que los saberes no son considerados un objetivo en sí mismo.
- En ese proceso de cambio, ¿no se está llenando el camino de etiquetas en ocasiones vacías de contenido y a menudo desconcertantes?
- Es cierto que se trabaja sobre enunciados que con mucha frecuencia son meras declaraciones de intenciones poco operativas. Ahí están las dificultades con las que se están encontrando quienes han convertido a las competencias transversales en eje fundamental de sus programas. Hay que desarrollarlas, sin duda, pero estudiando mejor cómo hacerlo y qué lugar deben tener en los programas de estudios. Porque, efectivamente, muchas competencias son etiquetas vacías de contenido, y creo que han perjudicado mucho al verdadero concepto de competencia. La cuestión está en saber si ese concepto va a permanecer o si lo sustituirá otro que exprese mejor las cosas. No sé qué va a pasar, pero es verdad que hoy en día hablar de enfoque por competencias no quiere decir gran cosa... (Diario Vasco)