viernes, 12 de marzo de 2010

"Si queremos una universidad de prestigio hay que modificar el acceso a la docencia y la investigación"

9-3-2010

"Si queremos una universidad de prestigio hay que modificar el acceso a la docencia y la investigación"

El rector de la Universidad Complutense y presidente de los rectores madrileños, Carlos Berzosa, considera que "es evidente que las fórmulas que se han llevado a cabo para la selección del profesorado no han sido las más idóneas. Y no hay visos de que esto se solucione en el presente o futuro más inmediato". Así contestaba Berzosa a una de las preguntas que ha respondido a los lectores de ELPAÍS.com. La pregunta del internatuta Pedro fue: "Con más de un 90% del profesorado universitario español formado en el mismo departamento del que son funcionarios, ¿no es hora de ponerse manos a la obra y limitar, como sea, la endogamia universitaria?". "Si queremos una universidad de prestigio internacional hay que modificar sustancialmente el acceso a la docencia y a la investigación universitarias", completó su respuesta el rector.
En un momento en que se está negociando un pacto social y político por la Educación, y en el que las universidades están inmersas en una profunda reforma (el proceso de Bolonia que equipara las estructuras de todos los campus universitarios europeos), Berzosa considera que "una de las cuestiones principales a resolver es conseguir que los profesores den cuenta de su labor docente e investigadora". Sobre el proceso de Bolonia, cree que "es fundamentalmente una convergencia académica para fomentar la movilidad entre estudiantes de grado y posgrado, y la homologación de títulos dentro del Espacio Europeo de Educación Superior. Pero no es la panacea para arreglar todos los problemas actualmente existentes. Tenemos que hacer un gran esfuerzo desde dentro de la universidad para suplir las grandes carencias que se padecen en la actualidad". Por ejemplo, a la universidad le hacen falta más recursos "para afrontar con éxito la docencia y la investigación", asegura. Lo dice en un momento en que la crisis ahoga los presupuestos de los campus, especialmente en la Comunidad de Madrid: "Estamos llevando, muy a pesar nuestro, medidas de austeridad para poder resolver los graves problemas económicos que padecemos. Espero que dentro de poco podamos dar a conocer un plan de saneamiento que estamos preparando. Al tiempo, negociamos con la Comunidad de Madrid para que nos paguen parte de la deuda que tiene contraída con la universidad. De no ser así, las dificultades aumentarán en el futuro".
Asimismo, considera que "el pacto educativo tiene que servir para elevar el nivel de formación de los estudiantes de secundaria y de universidad, para reducir el fracaso escolar y para elevar el grado de conocimiento de la sociedad española". (El País)

Europa no sigue el modelo español de Bolonia

9-3-2010

Europa no sigue el modelo español de Bolonia

Sólo otros tres países de 46 optan por grado de cuatro años y máster de uno

El esquema con el que el proceso de Bolonia se ha implantado en las universidades españolas (carreras -grados- de cuatro años y másteres de uno) sólo lo comparten otros tres de los 46 países inmersos en la reforma europea de las universidades: Bulgaria, Ucrania y Escocia (que tiene un sistema distinto al del resto de Reino Unido). 19 países han elegido grados de tres cursos y másteres de dos; otros seis (entre otros, Rusia, Lituania o Turquía) tienen sobre todo grados de cuatro años y másteres de dos; y en el resto no hay ninguna posibilidad que predomine sobre las demás, según el informe de la oficina europea de estadística educativa (Eurydice) sobre el nivel de implantación de Bolonia en el año en que los países se habían comprometido a tenerla lista.
El profesor de la Universidad de Londres José Ginés Mora defiende enérgicamente el modelo adoptado por España, sobre todo, el que los grados (que sustituyen a las licenciaturas y diplomaturas) tengan cuatro años (lo que comparten otros 12 países europeos). Asegura que la empleabilidad es mayor, porque el mercado los acepta mejor, y porque en tres años es muy difícil incluir prácticas en empresas o estancias en el extranjero. Además, recuerda que es el esquema vigente en EE UU.
El experto francés en la reforma de Bolonia Guy Haug está de acuerdo en las bondades de los grados de cuatro años, pero está convencido de que hacer la inmensa mayoría de los másteres de sólo un año como se ha hecho en España (también se pueden establecer de uno y medio y de dos cursos) es un "error gravísimo". Lo es, asegura, porque no pueden competir en calidad con los posgrados del resto de países. "Los másteres de un año deben ser la excepción, no la regla", dice. Sin embargo, cree que, más que el esquema, lo importante es que haya "buenos grados y másteres".
Y la calidad de las reformas tiene mucha relación, entre otras cosas, con la inversión. El informe de Eurydice señala que, en medio de la crisis económica, 11 países han aumentado el presupuesto universitario más de un 5% este curso (Austria, Francia o Portugal, entre otros), mientras siete lo han disminuido más de un 5% (por ejemplo, Croacia, Islandia o Irlanda). España está en el grupo mayoritario de los 18 países que lo han aumentado, pero por debajo del 5%. (El País)

"El modelo educativo cubano es una referencia"

9-3-2010

“El modelo educativo cubano es una referencia”

Álvaro Marchesi, secretario general de la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI)

Marchesi reconoce ahora que al diseñar la Logse no tuvo en cuenta el componente social de la Educación.

Al elaborar Metas Educativas 2021, ¿tuvo la sensación de que se embarcaba en un proyecto algo forzado, que debido a la diversidad de contextos socioeconómicos en la región el único nexo de unión era en realidad el lingüístico?
Es cierto que es un proyecto ambicioso y difícil. Ambicioso porque pretende transformar la Educación de 21 países en 10 años, situar la Educación iberoamericana en la primera división. Y difícil porque hay muchas desigualdades entre países y dentro de cada país, y establecer un proyecto colectivo supone el riesgo de cortarle a uno la cabeza o a otro los pies, de no saber adaptarse a las dinámicas de cada país. Conscientes de esto, hemos hecho un proyecto muy pegado al terreno. Queremos que los países elaboren sus propios objetivos y compromisos financieros, y que el resultado final sea la articulación de los proyectos de cada país.
Parece que el documento se debate entre dos fuerzas opuestas. Una, ser suficientemente ambicioso para no pecar de conformista. Otra, que sea realista para que no quede en papel mojado.
En efecto. Quisimos mantener la agenda no cubierta, la del siglo XX (sobre todo el acceso a la Educación de todos los alumnos), pero también asumir la agenda del siglo XXI (nuevas tecnologías, sociedad del conocimiento). También pretendimos abrir la vía de la reforma social que apoya la reforma educativa: nuestro mensaje es que sólo con reformas educativas no es posible cumplir los objetivos. Esto hace que el proyecto sea complejo, sistémico, pero también es lo que le da su atractivo.
¿Es posible abordar tantas cosas a la vez? ¿Hablar de ordenadores cuando aún no se ha alcanzado la Primaria universal?
Bueno, es lo que tenemos que hacer. Avanzar en paralelo y de manera convergente en el acceso a la Educación y a la hora de plantear la calidad teniendo en cuenta las exigencias del siglo XXI. Es difícil, muy difícil. Lo he dicho en varias ocasiones: queremos hacer en 10 años lo que normalmente se consigue en 25. Pero es una gran oportunidad. Primero, porque ahora el papel de la Educación cobra especial relevancia para hacer frente a nuevas crisis económicas. Y segundo, porque estamos en la década en la que se conmemoran casi todos los bicentenarios de independencia. Existe una conciencia colectiva de que una Educación de más calidad es la clave para ocupar un papel relevante y activo en este mundo globalizado. Que espabilas o ahí te quedas. En este sentido, el ejemplo de los países del sudeste asiático, que en las últimas décadas han apostado fuerte por la Educación cosechando excelentes resultados, es muy revelador.
¿Qué importancia tiene el hecho que sea ahora cuando la mayoría de países celebran 200 años de independencia?
Puede actuar como referente dentro del imaginario colectivo. Es algo que conecta con los sentimientos de la población. Venimos a decir: “señores, vivamos los bicentenarios como una apuesta hacia el futuro”. Y esa apuesta hacia el futuro es la Educación.
Usted insiste en que España puede aportar mucho al proyecto, no sólo desde el punto de vista financiero. Sería paradójico que en tiempo de bicentenarios viniera la ex metrópoli a dar ejemplo…
No es el esquema que planteamos, que España dé ejemplo… España es uno más, y los países miran a distintos modelos a partir de su historia cultural. Es cierto que tenemos mucho que decir en muchas cuestiones, pero no podemos actuar como ejemplo porque nuestra situación, nuestra estructura social, es muy distinta a la de cualquier país de Iberoamérica.
Una de las metas es tratar con mayor sensibilidad la Educación entre las minorías étnicas. Se dice incluso que todo alumno debería tener derecho a recibir la enseñanza en su lengua madre. ¿No plantea esto problemas de eficiencia? Hay países como Bolivia en los que se hablan decenas de lenguas distintas.
Asunto complicado. Es cierto que la adaptación a las lenguas y a las culturas exige un esfuerzo presupuestario, pero también es cierto que sin ese esfuerzo hay niños y niñas que acceden a la escuela con cinco años y se encuentran con una lengua, la castellana, que no entienden. Nuestra apuesta es por el bilingüismo adaptado a las posibilidades reales.
He leído que usted se arrepiente de no haber tenido en cuenta, al diseñar la Logse, el componente social de la Educación, que se reprocha el haber elaborado una reforma exclusivamente escolar. ¿A qué se debe esta evolución en su pensamiento?
A la experiencia y a la reflexión. Constaté que los cambios educativos sin transformaciones sociales tienen el riesgo de no llegar al fondo de los problemas.
El documento repite una y otra vez que las desigualdades educativas de Iberoamérica son fiel reflejo de la desigualdad social. ¿Piensa que parte de los sectores más privilegiados son reticentes a una reforma profunda de la Educación?
Yo no he percibido ese temor. Creo que hay una conciencia de que reducir las desigualdades es positivo para el país y para todos los sectores sociales. Ahora bien, es cierto que determinados individuos piensan: “que se haga, que se tomen las medidas que sea pero que a mí no me toque, que no toquen mis recursos, mis privilegios, mi baja fiscalidad”. Y claro, sin esas medidas que “tocan” el estatus de los poderosos, pues es mucho más difícil.
Tema polémico. Si nos ceñimos al ámbito educativo dejando de lado otras cuestiones, parece que Cuba es el ejemplo a seguir.
Hay que reconocerlo: Cuba es el país que tiene los niveles más altos en Educación en todas las cuestiones. No sólo en tasas de escolarización en Primaria y Secundaria, también en calidad, en rendimiento. El modelo educativo cubano es una referencia, y así lo admiten el resto de países. Todos los alumnos estudian hasta los 18 años, por lo que a la hora de plantearse sus metas, pues queda poco por hacer, al menos si hablamos del contexto iberoamericano. Cuba presume de sus logros en Educación, y tiene motivos para hacerlo.
¿Temen que la crisis les obligue a replantear sus aspiraciones?
Yo soy bastante optimista. La media de crecimiento prevista en la región para esta década es del 3,5%, bastante superior a la de la Unión Europea. Si los países incrementan sus presupuestos para Educación sólo en ese 3,5%, de 55.000 millones ya quedarían cubiertos 40.000 millones. (Magisnet)

"Amazon" educativo ofrece casi 700 recursos digitales a escuelas

8-3-2010

"Amazon" educativo ofrece casi 700 recursos digitales a escuelas

La oferta incluye programas gratuitos elaborados por el Mineduc y el portal EducarChile, como otros pagados, que ya pudieron adquirir más de mil 600 escuelas a través de un fondo de Enlaces.

Time Liner es un software educativo que permite echar mano a todos los recursos digitales disponibles para diseñar una gran variedad de cronologías. El Caracol es un material del mismo tipo para enseñar Lenguaje y Comunicación en primero básico, el que permite, por ejemplo, destacar palabras en los textos y consultar un diccionario digital.
Ambos están entre los recursos educativos digitales más votados por los profesores y escuelas que ya han usado el "Catálogo Red" elaborado por Enlaces. Una especie de "Amazon" que permite a las escuelas municipales acceder a programas computacionales, "que les permitan resolver sus problemas educativos", destaca Ana María Delgado, jefa del Área de Recursos Educativos Digitales de Enlaces.
En www.catalogored.cl se pueden encontrar 692 recursos educativos entre softwares, dispositivos como microscopios digitales, simuladores y otros. De estos, 432 son gratuitos, porque fueron desarrollados por profesionales de Enlaces y del portal EducarChile, mientras el resto se debe comprar.
"Para eso se creó un fondo de dinero, con el que pudimos apoyar a 1.644 escuelas municipalizadas en la compra de estos materiales. Estas ya hicieron sus elecciones y próximamente deberían comenzar a llegarles sus recursos", agrega Ana María Delgado.
El objetivo fundamental de poner estos programas a disposición de las escuelas es para que llenen la ausencia de material didáctico, "porque aparte de algunas enciclopedias y mapas, las escuelas no tienen mucho más".
Dos en uno

Ana María Delgado agrega que otra característica de los programas del catálogo es que "son herramientas de construcción para alumnos y profesores. Y por eso son muy desafiantes para ambos".
Un ejemplo es el programa más votado, Time Liner, que requiere de la guía de un profesor que tenga un buen dominio de la historia, lo mismo que Geometría Cabri II Plus, un programa computacional para enseñar esta disciplina y que ocupa una pizarra interactiva.
Otros programas permiten transformar el computador en un laboratorio de ciencias. "Hay unos softwares que funcionan relacionados con un dispositivo o sensor que les permite a los alumnos, por ejemplo, medir fuerza o presión atmosférica, o realizar mediciones de humedad y luego ingresarlos al computador y hacer las pruebas que necesitan", explica la jefa de recursos educativos digitales.
Además, el catálogo incluye algunos programas de gestión pedagógica que ayudan a los profesores a diseñar materiales, evaluaciones y otras herramientas útiles para planificar sus clases.

Sólo los mejores

En una nueva etapa, el área de recursos digitales de Enlaces comenzará a afinar el catálogo. "Más que crecer en cantidad de títulos, lo que nos preocupa es que exista oferta suficiente para todos los niveles educativos".
En ese sentido, les interesa aumentar la variedad de programas para enseñanza media, así como para la educación técnico-profesional y para la especial.
"Haremos una especie de 'limpieza' anual de aquellos programas que sean discontinuados o que no sean bien evaluados por las escuelas. La idea es ir dejando los mejores".

EN CIFRAS

155 recursos educativos del catálogo son para 5° básico y 61 para 2° básico.

98 programas tiene el catálogo para lenguaje y comunicación en básica.

582 materiales son recursos para hacer clases, 11 son para gestión docente.

800 programas pagados se presentaron a evaluación para entrar al catálogo.

Selección de los programas

Para ser parte de este catálogo, los materiales deben pasar por una evaluación que consta de tres etapas. La primera está a cargo de ingenieros, que se aseguran de que el software funcione bien y sin baches en los computadores que existen en las escuelas.
Una segunda etapa consiste en revisiones que realizan paralelamente dos equipos, para asegurarse de que sean fáciles de usar tanto para profesores como alumnos. Junto con ello se evalúan los contenidos para verificar que estén actualizados, se ajusten al currículo escolar, ver qué materias específicas apoya, para qué curso es adecuado y su calidad didáctica y niveles de interactividad. "Fijamos una línea mínima de calidad para entrar al catálogo", concluye Ana María Delgado. (El Mercurio)